Las Costas en la Jurisdicción Social

¿Qué son las costas?

Las costas son los gastos ocasionados a cada parte en un juicio como consecuencia de la intervención de distintos profesionales, por ejemplo, el abogado.

Como abogados especialistas en Laboral y Seguridad Social, hay una pregunta que todos nuestros clientes nos formulan cuando van a empezar un procedimiento ante la jurisdicción social: ¿Si pierdo, me pueden condenar en costas?

Como no existe una repuesta absoluta, vamos a estudiar los distintos supuestos en los que nos podemos encontrar.

¿Cuál es la regla general?

Partimos de que en la jurisdicción social cada parte tiene que pagar a los profesionales que ha contratado. No obstante, en algunos casos, se rompe esta regla, y a una de las partes se le condena a pagar los gastos ocasionados a la otra.

La ley reguladora de la jurisdicción social distingue cuando estamos en el procedimiento de primera instancia (ante el juzgado de lo social), de cuando presentamos recursos, del siguiente modo:

Las costas en primera instancia en el orden social

  • En el caso del trabajador no se le puede condenar en costas en primera instancia. Así lo ha confirmado recientemente nuestro Tribunal Supremo interpretando el artículo 97.3 de la LRJS. Pero no deben confundirse las costas con la multa por temeridad, a la que sí puede ser condenado el trabajador en caso de obrar con  mala fe o temeridad. Hemos de decir que no es muy corriente que se condene a una multa por temeridad al trabajador, aunque podría darse, por ejemplo, en el caso de una persona que demande a una empresa afirmando que trabajó en ella, pero luego en el juicio quedase totalmente probado que sus afirmaciones eran falsas.

 

  • En el caso del empresario sí cabe la condena en costas en primera instancia. Ello procederá cuando obrase con mala fe, temeridad, o cuando no acudiese al acto de conciliación de forma injustificada. La condena en costas la decidirá el juez y tendrá el límite de 600 euros, y es compatible con la multa por temeridad a la que ya hicimos referencia anteriormente. Es decir, al empresario se le puede condenar a pagar una multa por temeridad, y además, a pagar los gastos de abogado o graduado social a la otra parte.

Las costas en caso de recurso en el orden social

Tanto si se es trabajador, como si se ostenta la calidad de empresario, uno puede ser condenado en costas si se recurre la sentencia dictada por el juez de lo social, salvo en los siguientes supuestos:

  • Ser beneficiario de la justicia gratuita.
  • Sindicatos.
  • Funcionarios y empleados públicos.
  • Procesos sobre conflictos colectivos.
  • Que no haya una estimación total de las pretensiones de la parte contraria

En el resto de supuestos, el órgano que resuelva el recurso podrá condenar en costas a la parte vencida, con el límite de 1.200 euros en el recurso de suplicación y 1.800 euros en el de casación, independientemente de que sea trabajador o empresario, salvo que aprecie que existían serias dudas de hecho o de derecho.

 

Francisco Lorente Blanco, laboralista en Lorente Busto Abogados, especialistas en laboral y seguridad social en A Coruña, Pontevedra y Valladolid www.lorentebustoabogados.com .

 

 

By | 2018-08-28T12:44:17+00:00 agosto 28th, 2018|laboral, seguridad social, social, trabajadores, Uncategorized|0 Comments

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